viernes, 21 de noviembre de 2008

¿Y cuál es el problema de criar sifrina a la muchacha?


Aprovechando el tiempo de espera en el banco, uno puede escuchar variopintas conversaciones sobre tragedias personales, como la de aquella muchacha que se ufana por no haber salido embarazada luego de haber dejado al perro de marido que tenía o aquella mujer que asiente lo que dijo la primera porque esta si quedó "empreña' del sucio ese"... Tragedias personales que se vuelven de dominio público ya que las ventilan a los cuatro vientos sin importarle si son escuchadas por los demás.

Una de las conversaciones que llegó a mis oidos es el de una madre que no le importa montar a su hija en un microbús, suerte de vehículo popular usado por muchos, a pesar que el perro sucio de su marido no quiere que monten a su pequeña heredera en una de esas malolientes cafeteras que las llevarán, a madre e hija, a su destino -"seré yo millonaria pa' pagarle un taxi pa' mover a la niña, a ella no la voy a criar como sifrina"- le decía la madre a la comadre, quien de manera vehemente asentía a todas y cada una de las palabras dichas por la progenitora de la aspirante a minisifrina.

Ahí me pregunto yo: cuál es el problema de criar a la hija de uno como sifrina?, acaso es una "raya" o manchón en la mentalidad populachera y lumperiana ser o aspirar a pertenecer a un estrato económico superior al de uno? Acaso criar a los hijos con aspiraciones y ambiciones es malo?... o de pana ser rico es malo (y sabroso también) ?...

Esta es la mentalidad de un pueblo acostumbrado al reconcomio y al resentimiento, dónde es más fácil envidiar lo que tiene el otro y pensar cómo quitárselo es el pan de cada día.


--Enviado usando un Nokia E61i con "Mail Exchange"--