viernes, 29 de agosto de 2008

Chávez y el becerro de oro

Si le damos una hojeada a la Biblia, específicamente al Antiguo Testamento, vemos en el Exodo a Moisés, un simple pastor que por cosas de Dios encabezó una revuelta contra un faraón y que finalizó con la salida del pueblo esclavo judío de tierras egipcias. Cosa que no fue color de rosas ya que pasaron 40 años vagando por el desierto hasta que llegaron a la tierra prometida que manaba leche y miel. Pero justamente en esta parte de la Biblia vemos algo que que presenta analogías con la situación que hoy día rodea a Hugo Rafaél Chávez Frias, y es que los chavistas, sus seguidores lo han convertido de profeta a becerro de oro.
Ya no existe ni siquiera la más pequeña sombra de aquel Chávez motolito que se presentaba en los programas de televisión en la década de los noventa. Ahora hoy día prácticamente se le rinde culto a su persona, se le idolatra y se le venera como una figura celestial, sacrosanta e intocable.

Por qué le rindes culto a una persona que es exactamente como tu?, tan humano y mortal como cualquiera?... Es enfermizo ver y oir a un grupo de personas que darían la vida por él, para protegerlo de los pitiyanquis y extraterrestres diversos que lo quieren matar. Yo les digo algo, si de verdad el Imperio, como él llama a los Estados Unidos, se lo quisiera raspar, hace raaaaato lo hubiesen hecho!!!.

No está demás recordar el caso del expresidente nicaragüense Noriega, que fue sacado del propio palacio presidencial por fuerzas militares norteamericanas sin que nadie se enterara sino que se supo la cosa cuando ya lo tenían en suelo gringo, viéndolo de esta manera, si de verdad quisieran hacerle algo a Chávez, ustedes no creen que lo hubiesen hecho hace tiempo???

Es bueno que sepas Hugo Rafaél que el mundo no gira entorno a tu persona.
--Enviado usando un Nokia E61i con "Mail Exchange"--

1 comentario:

desempleadoenguayana dijo...

Eso de la adoración es muy cierto, no hace mucho asistí a una reunión en el barrio en donde se quiere hacer un concejo comunal; bueno, todo iba muy bien, hasta que un concejal al juramentar a unos vecinos para hacer el censo, les dijo que en el nombre del pueblo, de la constitución y del presidente chavez. Por Dios, que blasfemia, ponen a un simple hombre como el mismisimo Dios de su revolución, el hombre es parte de una santisima trinidad revolucionaria y venezolana. está bien que el sea el gestor de todo esto, pero tiene un limite la jaledera de bolas