domingo, 8 de junio de 2008

Reedición post antiguo - YO SOY EL MESIAS -


Hace tiempo, para ser exacto más de diez años, alguien escribió este artículo en un periódico. Lo interesante del asunto es que esa persona aún no sale de su asombro de cuán acertado fue su pronóstico:


Según el Evangelio de San Lucas, en su Capítulo 21, versículo 8, dice: “Tengan cuidado y no se dejen engañar, porque vendrán muchos en mi lugar, diciendo: ¡YO SOY EL SALVADOR!, esta es la hora de Dios. No los sigan.” En realidad, en la situación en que se encuentra Venezuela, plagada de promesas difíciles de cumplir porque traería graves consecuencias, existen varios candidatos a la silla presidencial que, al igual que otros de su tipo en el pasado, no van a cumplir del todo con sus propuestas. Existieron varios seudo-mesias en nuestro pasado democrático y aún, en el presente, existen.
No se trata de satanizar a tal o cual candidato, no se trata de elegir por un determinado partido porque ya tiene tradición en el país, se trata de elegir a la persona que nos guíe hacia una Venezuela distinta a ésta, una Venezuela que sea gobernada democráticamente, no dictatorialmente, sin violencia, sin angustias para el pueblo que de verdad piensa con la cabeza, sin desorden de ningún tipo. Claro qu puede haber una revolución, pero en paz, sin presiones.Si un seudo-mesías cree que con hacer promesas de corte popular y con discursos en tono altivo y de carácter socialista, y entiéndase como socialista a, según el diccionario de la Real Academia Española: “La denominación dada a la práctica económica, política y social de los regímenes llamados comunistas”, cree que se van a solucionar de inmediato y sin esfuerzos los problemas básicos de nuestro país están muy equivocados. El pensamiento comunista es muy bonito y todo lo que usted quiera, ¡pero!, está total y definitivamente obsoleto. Si creer que con un régimen de este tipo, y con discusiones sobre reformas a nuestra Carta Magna, van a desaparecer los sentimientos de frustración e impotencia de un pueblo, están doblemente equivocados.
Venezuela, en realidad lo que necesitas es que te saquen del hoyo en que has caído, no que te sigan hundiendo, necesitas un hombro amigo en el cual apoyarte y seguir caminando al éxito, no en una pierna que te meta una zancadilla y haga que vuelvas a caer, pero no caerás en el agujero en que estabas metida, no, caerás en otro donde la realidad será diferente a la que viviste, será un eterno crepitar de balas y donde las alas de la muerte rozaran nuestras cabezas. Amigo, piensa, no permitamos que flaquee nuestra voluntad, dispongamos a devolverle la Alegría a Venezuela. El reto es construir un país en democracia y con un liderazgo capaz de conducirnos no como borregos al matadero, sino como personas a través de senderos de prosperidad y grandeza, no con falsos mesías".

No hay comentarios: